Lunes 4 de Julio

UN TERRIBLE ATAQUE A LA PRENSA QUE NOS PREOCUPA DEMASIADO

Información general

Como si se tratara de un relato de los tiempos en que el Terrorismo de Estado era la herramienta con la que se buscaba acallar y amedrentar a la sociedad, en la madrugada de este lunes vimos prácticas escalofriantes contra la libertad de expresión.


Los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América, como es de público conocimiento, tras meses sin percibir su salario, decidieron conformar una cooperativa para continuar desarrollando su labor periodística.

Sin embargo, la pesadilla a la que fueron sometidos por los empresarios Sergio Szpolski y Matías Garfunkel parece no terminar.

En la madrugada del lunes un grupo de alrededor de 20 matones irrumpieron en el edificio comandados por el empresario Mariano Martínez Rojas, quien asegura ser el nuevo dueño de los medios y sería, según explican los trabajadores, socio de Szpolski.

Los integrantes de esta patota que ingresaron por la fuerza, atacaron a los trabajadores que se encontraban dentro del edificio, los expulsaron del lugar, y -con una alarmante impunidad- comenzaron a destrozar los puestos de trabajo.

Con una voracidad salvaje, se dedicaron durante horas a destrozar las instalaciones de la redacción, además de ingresar al área de Recursos Humanos y destruir herramientas de trabajo y documentación de la cooperativa "Por más tiempo".

Uno de los elementos más alarmantes de este hecho tiene que ver con la complicidad de las fuerzas de seguridad que, una vez presentes en el lugar, dieron protección a los matones que todavía se encontraban en el edificio y no a los trabajadores que permanecían en la puerta.

Incluso una vez finalizada la violenta faena de esta patota, la policía escoltó a los violentos en su retirada del edificio mientras los trabajadores ingresaban y se encontraban con los increíbles destrozos en el interior. Un relato que parece inverosímil, pero es tan real como grave.

Por último, nos resultan muy preocupantes las declaraciones de un funcionario del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al referirse a este atropello contra la libertad de expresión como "un conflicto entre privados".

El ataque a trabajadores de prensa nunca puede ser considerado un conflicto entre privados, y debemos dimensionar la gravedad que significa un hecho de estas características por afectar la vida democrática de nuestra sociedad.

Por eso, desde el Sindicato de Prensa de Mar del Plata expresamos nuestra solidaridad hacia los trabajadores del diario Tiempo Argentino y Radio América, al mismo tiempo que repudiamos a los agresores y manifestamos nuestra preocupación por la connivencia entre las fuerzas de seguridad y los violentos que van contra la libertad de expresión.

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